top of page
  • Foto del escritorMiguel González Graniel

La alegoría de la caverna de Platón, sus ejemplos en el cine y la vida real




Al empezar a hablar de filosofía, es difícil no evocar la desgastada imagen del tío que huele raro y esboza una mueca socarrona cuando habla, como si le gustara el olor de sus propios gases.

Y es que parecería que este tema está reservado para fiestas pedantes de adultos que hablan chistoso o “aquelarres” de estudiantes de antropología que parecen no llenarse con toda la botana que hay en la cocina.


Sin embargo, como este sitio está construido para ayudarte a entender las materias del tronco común de tu escuela y, asumiendo que quieres pasar con la mejor nota, vamos a tratar de contextualizar un poco los conceptos filosóficos para su fácil digestión.


Para empezar el tronco común, no hay punto de partida más adecuado que Grecia, cuna de la filosofía occidental moderna y precursora de los “crossfit bodies”. Para los griegos, la filosofía no era un ejercicio abstracto de reflexión, sino una habilidad extremadamente valiosa que nos ayudaría a vivir y morir mejor, algo así como plomería para la razón.





Entre todas las figuras entogadas de la antigua Grecia, Platón destaca como uno de los más fervientes defensores de esta afirmación, y es quizás su “Alegoría de la Caverna”, uno de los recursos más importantes para poder dar veracidad de esto.

La alegoría de la caverna es un relato que pertenece a su obra “La República”, en su séptimo libro, y tiene por propósito el comparar el efecto de la educación y la falta de ella en nuestra naturaleza.


En ella se cuenta la historia de un grupo de personas que viven en una caverna y lo han hecho a lo largo de toda su vida, desconociendo todo lo que existe en el mundo exterior. No hay luz natural y las paredes son húmedas y oscuras. Todo lo que sus habitantes pueden ver son sombras que aparecen en las paredes a causa de la luz de una fogata.





Los prisioneros están maravillados por estas sombras de animales, plantas y personas. Además, asumen que estas sombras constituyen la realidad y que, si les prestas mucha atención, podrás encontrar el significado de la vida.


Un día, uno de los habitantes encuentra con mucha suerte, un camino fuera de la caverna. Al principio, la revelación es abrumadora. La luz del sol es enceguecedora para sus ojos acostumbrados a la oscuridad de la caverna.


Gradualmente, sus ojos se van acostumbrando a la luminosidad del ambiente y finalmente puede distinguir las formas reales de lo que antes eran sombras. Puede distinguir los colores de las aves, la forma de las flores y la vastedad del cielo con sus estrellas.


Asombrado y ansioso de compartir este nuevo conocimiento descubierto, el hombre decide regresar a la caverna para ayudar a las otras personas para que puedan descubrir este nuevo mundo. Debido a que se ha acostumbrado a la luz del mundo exterior, le es muy difícil ver el camino a través de la oscura cueva; se cae y camina con tropiezos, dejando una mala impresión para los otros habitantes de la cueva que creen que al salir de la cueva se ha perjudicado.


Al llegar con las demás personas, el hombre empieza a hablar del sol, de la verdadera naturaleza de las cosas y de cómo han estado viviendo en un mundo de mentiras. Al oírlo, los habitantes empiezan a burlarse de él, después se enfurecen y finalmente empiezan a planear su asesinato para que no siga diciendo estas “mentiras”.


La historia de la caverna es una alegoría para describir a las personas “iluminadas” a través de la filosofía. La luz del sol representa el razonamiento y las personas que permanecen en la cueva son aquellas que realizan un esfuerzo en no perseguir el camino del conocimiento.

Esta alegoría es quizás la más famosa en el mundo de la filosofía, y ha sido utilizada en una amplia cantidad de películas y libros.


La lista de películas que hacen uso de esta historia no es corta. Entre las más evidentes podemos poner a Matrix como una de las primeras. Neo es el prototipo de hombre iluminado y la mayoría de las personas que permanecen conectadas a la simulación son los habitantes de la caverna.





Otra película que hace uso de esta alegoría es “The Lego Movie”. La historia de Emmet es particularmente interesante porque, a pesar de que la premisa inicial es que él es el elegido para hacer frente a Lord Businness y su temido Kragle, terminamos por descubrir que no era más que un habitante común y corriente que pudo explotar su potencial a través del viaje que recorre casi literalmente fuera de la caverna.


Emmet es el prototipo perfecto de hombre común que descubre, a través de la filosofía, el mundo real.





Si quieres un ejemplo más próximo a 2023, ¿qué te parece la película “Free Guy”? El personaje de Ryan Reynolds descubre unos lentes que hacen el papel del sol fuera de la cueva.

En fin. Te compartimos una lista de películas que hacen uso de esta alegoría. ¿Puedes explicar cómo?





· The Truman Show

· Room

· Stranger than Fiction

· Interestellar

· Shutter Island

· Ex Machina

· Dogtooth

· They Live

· Wreck-it-Ralph


En la vida real tampoco nos faltan ejemplos de situaciones en podemos ver esta alegoría. ¿Recuerdan la historia de Galileo? ¿recuerdan cómo fue perseguido por la “santa” inquisición por negar el modelo geocéntrico del universo?





¿O qué tal en la literatura? Si han tenido la oportunidad de leer “Un Mundo Feliz” (Brave New World) de Aldous Huxley, podrán encontrar un ejemplo más, además de que disfrutarán una de las historias de un mundo distópico más interesantes escritas en el siglo pasado.


Pero ¿de qué nos sirve todo este conocimiento si no es aplicable a nuestra vida real? Después de todo, el objetivo de esta alegoría es la practicidad en nuestras vidas, no como un simple “sabías que...” para responder una pregunta de Jeopardy.


Otro ejemplo perfecto de esta alegoría que podemos observar en nuestra vida diaria es el feed de nuestras redes sociales. Las publicaciones no dejan de ser sombras de una realidad que somos incapaces de conocer, puestas por personas que no están dispuestos a revelarla.

Frente a esto, es muy común tomar por “verdad” esta vida de sombras construidas de forma cuidadosa y premeditada. Y no es con ánimo inquisidor que deberíamos condenar las redes, pero sí debemos ser capaces de discernir con mayor rigidez lo que vemos de lo que es.





¿Cuál es el camino fuera de la cueva digital que conforman las redes sociales? Decir que debemos cerrar nuestros perfiles es ingenuo y pretender aleccionar con falsa superioridad moral es contraproducente. La alegoría de la caverna promueve la sensatez como virtud superior, es por eso por lo que debemos, en primer lugar, estar conscientes que la mayoría de las cosas que vemos en este circo digital no son del todo ciertas. Después, debemos dejar que la razón se traduzca en paciencia, y la paciencia en un diálogo constructivo con las personas que aún no quieren salir de las cavernas.


El método socrático es la herramienta adecuada para enfrentar esta situación. Partimos del punto de partida que no lo sabemos todo, que podemos aprender de los demás y que juntos somos capaces de elaborar un razonamiento más correcto que solos. La confrontación de ideas de forma desapasionada y respetuosa es el camino para que todos podamos salir de la caverna.


Hagamos el ejercicio. ¿Tienes algo que comentar? Me encantaría leerte en los comentarios.


No olvides compartir este texto si te gustó y visita nuestro blog para más temas similares.


Gracias por leer.

5 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Comments


bottom of page